En la última modificación, las termas contaban con una sala cálida en la que tenían una sauna, una sala fría, vestuarios, tabernas, un patio, una biblioteca y por supuesto, la zona principal de este espacio: la piscina. Era una piscina rodeada de pórticos y descubierta y una de las mejores que había en todo el Imperio Romano. Para su transformación, las letrinas tuvieron que ser modificadas a otra ubicación y como resultado, hoy en día podemos visitar cómo era la estructura, tamaño y diseño de dicha piscina.

Visita a las termas romanas de Zaragoza

Para visitar el Museo de las Termas públicas de Caesaraugusta, hay que ir hasta la calle San Juan y San Pedro número 3 y 7. Abre de martes a sábado en horario de 10 a 14 y de 17 a 21 horas y los domingos y festivos de 10 a 14,30 horas; los lunes permanecen cerradas. El precio individual es de 3 euros para tarifa general y 2 euros en tarifa reducida; si se compra el ticket conjunto con el Teatro, Foro y Puerto Fluvial sale en 5 euros por persona. Además, si la visita se realiza el primer domingo de cada mes es totalmente gratuito.

El acceso está totalmente adaptado, ya que a pesar de que hay una empinada escalinata cuentan con un asiento movible para salvar el descenso. Antes de la visita se hace una proyección en la que a través del personaje ‘Marcus’, edil de Zaragoza y el encargado de las últimas modificaciones de las termas, que escribe a un amigo explicando dichas transformaciones. El visitante puede conocer de primera mano cómo se creó este espacio público y la importancia que tenía Cesaraugusta en los primeros siglos del milenio.